[b]Solo el 30% de varones acepta examen de tacto rectal para descartar cáncer de próstata[/b]
Fuente:andina
Solo tres de cada diez varones peruanos mayores de 50 años de edad acepta someterse al examen de tacto rectal para descartar la presencia de cáncer de próstata, informó hoy el Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas (INEN).
Esta prueba es insustituible y determinante para diagnosticar esta neoplasia, remarcó Carlos Morante, jefe del Departamento de Urología del INEN, al comentar que aún existe en el país un “machismo absurdo” en los pacientes que se muestran renuentes a dicha prueba.
Tras destacar que la detección oportuna es fundamental para superar con éxito este mal, el especialista sostuvo que todo varón mayor de 50 años debe visitar al urólogo por lo menos una vez al año, con el fin de someterse a esta prueba y diagnosticar cualquier anomalía prostática. “No hay examen que sea tan preciso como el de tacto rectal, pero lamentablemente aún hay viejos mitos sobre esta prueba. Superando esta barrera, podremos revertir las cifras que indican que el 90% de cánceres prostáticos detectados ya está en fase avanzada”, anotó Morante.
Otra prueba para detectar el cáncer de próstata es mediante una muestra del denominado antígeno prostático (sustancia segregada por la próstata para licuar el coágulo seminal), precisó el galeno, tras dar a conocer que este año se reportaron más de 600 casos nuevos de dicho mal.
“Muchos hombres pueden tener cáncer en este momento sin saberlo. Es la neoplasia más común en los varones. Es importante no esperar porque si se detecta a tiempo puede ser curable, pues su evolución es lenta”, declaró a la agencia de noticias Andina.
Si bien aclaró que esta enfermedad es asintomática, Morante detalló que existen algunos indicadores de anomalías y complicaciones prostáticas en los casos avanzados, tales como el dolor muscular y óseo en las extremidades inferiores, urgencias para orinar y hasta parálisis.
Explicó que la próstata envejece y aumenta de tamaño con el paso del tiempo y al crecer presiona la uretra y produce dificultades para la micción, por lo que el varón puede presentar un chorro de orina delgado, goteo postmiccional, entre otros indicadores.
Entre los principales tratamientos, añadió, se encuentran la intervención quirúrgica o la radioterapia diaria, que consiste en someter al paciente a radiaciones emitidas por una máquina especial, las cuales matan las células neoplásicas.
Las personas de raza negra, con sobrepeso, con malos hábitos alimenticios y aquellos que tienen o han tenido un familiar con cáncer de próstata son proclives a desarrollar esta enfermedad que, de no ser tratada a tiempo, puede ser mortal, advirtió.
